viernes, 25 de enero de 2008

MR. LONELY, EL REGRESO DE HARMONY KORINE


La moda ochentera nos deja progresivamente y vuelven los 60 (“Palabra de Marie Claire… amén”) Pero ¿por qué será que el rollo indie perdura y se resiste a las modas? Que se lo pregunten si no a Harmony Korine, este director californiano que ha tenido tiempo de rodar “Mr. Lonely” entre juergas, problemillas con las drogas y lo que él calificó en su día como “falta de inspiración e interés en lo que hago” (¿sería por el plantón que le dio su súper novia underground Chloë Sevigny?).

Han pasado 10 años desde que lo vimos despuntar con la genial “Gummo” (1997) y 4 años desde la última vez que tuvimos ocasión de verlo dirigir en “Above the below” (2003), película que recoge el testimonio de los 44 días de reclusión que pasó su amigo David Blaine dentro de una caja de plexiglass suspendido en el Tower Bridge de Londres. Hay gente para todo…

Ya en 2005 parece ser que la inspiración divina-pulp volvió y premió a Korine con ideas para el guión de “Mr. Lonely”, que co-escribiría con su hermano Avi.
La película, que se estrenó en agosto de 2007 en el Festival Internacional de cine de Melbourne, llegó al Festival Internacional de Cinema de Sitges en octubre entre rumores que la calificaron como el mejor trabajo del director.

“Mr. Lonely” parte de una premisa totalmente absurda, para qué andarnos con bobadas: Un imitador de Michael Jackson conoce a una imitadora de Marylin Monroe en Francia y ésta lo introduce en una curiosa comuna-refugio de imitadores de personalidades en Escocia. Allí veremos a personajes como Charlie Chaplin, Shirley Temple, James Dean, el Papa (Juan Pablo II!), Abraham Lincoln o Madonna, representados por gente corriente y moliente, más bien depresiva y tremendamente sola.
Aunque en apariencia el film es frívolo y caprichoso, no nos dejan indiferentes los amargos perfiles de esos imitadores alienados de sí mismos, que conviven con la soledad en común. Es extraño sentirse sólo entre tanta gente…

Paralelamente, la película trata también la historia de un grupo de misioneros en Panamá, cuya labor consiste en proveer de alimento a los sectores más desfavorecidos del país.
Aunque la conexión entre ambos temas queda poco clara y se puede asociar a un mal viaje del director, la historia es extrañamente surrealista, visualmente fantástica y con un curioso sentido del humor y una ironía que nos acercan todavía más a los personajes de esta película inteligente y honesta.
Vale la pena pagar la entrada de cine aunque sólo sea para ver al actor Diego Luna tocándose la huevera al más puro estilo Michael Jackson.

He dicho.

4 comentarios:

Miguel dijo...

Que ganicas de ver esta peli! Muy bien la reseña chatinaaaaa

Anónimo dijo...

bueno, acabo de ver la pelicula y todo es diferente ahora. funciona

Anónimo dijo...

"película inteligente y honesta"...coincido contigo. Ya me estaba sintiendo un marciano cuando fui el único del grupo al que le encantó la peli.

Ana Joven dijo...

Suele pasar... eso de buscar un argumento que va de "a" a "b" hace que lo demás no te guste... Qué mal acostumbrados estamos iconográfica,ente hablando!!!

Gracias por tu comentario, anonimito.

Ana Joven